Sumario:
1
Introducción
Aunque
algunas definiciones de outsourcing limitan el concepto a la
transferencia de funciones internas de una empresa a un proveedor externo de
servicios, otros puntos de vista son menos restrictivos e incluyen la
delegación de nuevas responsabilidades a un proveedor externo. En todo caso, la puesta en práctica de la
transferencia genera complejas relaciones contractuales.
El
término outsourcing, aunque no específico del área de sistemas, refleja
el uso de agentes externos para ejecutar una o más actividades organizadas
(v.gr. compradores de productos o servicios) (1). No obstante el caso más
generalizado de outsourcing ha sido el relacionado con los servicios
informáticos (Information Tecnology Outsourcing).
Hasta
hace pocos años la gran mayoría de las empresas, ya sean nacionales como
internacionales, contaban dentro de su organigrama con áreas tales como
recursos humanos, planeamiento empresarial, auditoría, sistemas, ventas y
legales, entre otras.
El
manejo de tales tareas por parte de la empresa era, sin lugar a dudas,
indiscutible, en primer lugar por una cultura empresarial orientada hacia la
concentración, y luego la inflación reinante en países como el nuestro y la
protección otorgada por el Estado a los productos nacionales aseguraba a los empresario
suna rentabilidad importante sin necesidad de incorporar tecnología a su
producción, permitiéndoles expandir su estructura en forma a veces desmedida,
sin reparar en el costo de hacerse cargo de las tareas mencionadas, muchas
veces con poca eficiencia.
Por
ello es común escuchar que la primera razón para explicar la tendencia al outsourcing
es el costo-eficiencia (2). Las compañías evalúan esta posibilidad para
determinar si los costos operativos corrientes podrán ser reducidos y para
progresar técnicamente.
En
los primeros años de aplicación las empresas reportaron, principalmente en
EE.UU., millones de dólares de ahorro que representan entre el 10 y el 50% de
reducción en sus presupuestos de sistemas.
La
necesidad de ser competitivos obligó a desprenderse de muchas de las áreas a
exclusivo cargo de las compañías, que optaron por delegarlas a profesionales
especializados, siendo ese el momento en que el concepto de outsourcing
o tercerización se impuso en el mundo empresarial.
El
Instituto de Outsourcing de Manhattan expresó en 1996, que el 63% de las
compañías de los Estados Unidos están derivando parte de sus sistemas,
invirtiendo aproximadamente más de 40 billones de dólares en tareas de outsourcing
informático, cuando en el año 1991 se invirtieron 18,2 billones de dólares.
La
incorporación de la tercerización como método de racionalizar y optimizar el
gasto, planteó serios interrogantes en los abogados asesores de empresas,
quienes vieron surgir nuevas y complejas figuras contractuales.
Intentaremos
dar una visión jurídica del outsourcing informático considerado
como contrato, determinando cuáles son sus características y su futuro en el
mundo jurídico y de los negocios.
2
Caracteres del “outsourcing”
Como
ya se ha dicho, el outsourcing es una relación contractual compleja, que
presenta caracteres afines con varias figuras jurídicas, pero especialmente con
la locación de obra.
En
principio podría caracterizarse como una locación de servicios compleja, pero
ciertas características permitirías definirlo como una locación de obra de
ejecución permanente.
En
efecto, el outsourcing –según
los contratos más frecuentes- contiene obligaciones de resultado (niveles de
servicio), que permiten que el mismo tenga más puntos de contacto con la
locación de obra que con la locación de servicios.
Dentro
de la clasificación de los contratos, de acuerdo con la moderna doctrina, un
contrato standard de outsourcing tiene los siguientes caracteres:
3
Aspectos comunes de los contratos de “outsourcing”
Como
relación contractual compleja, el outsourcing toma muchas formas y ha
provisto a sus clientes con un amplio espectro de beneficios.
El outsourcing
puede incluir la transferencia de áreas de operaciones a proveedores externos
de servicios de gerencia. Estas
transacciones pueden abarcar la cesión de hardware y centros de
cómputos, la transferencia de licencias de software y personal.
El outsourcing
puede también incluir procesos de reingeniería, desarrollo de sistemas de información,
integración de proyectos informáticos, la operación y soporte de redes de
distribución de información, ya sea regional o internacionalmente, la provisión
de entrenamiento de personal, mantenimiento y mucho más.
Un outsourcer
puede proveer servicios en forma individual o asociado a otras compañías, o
como principal contratante (integrador) con responsabilidad por otros
subcontratistas. La tendencia
prevaleciente en Canadá, por ejemplo, es a través de proveedores trabajando en
consorcios donde cada miembro es un experto dentro de su especialidad.
Aún
son grandes los temores de los empresarios con respecto al outsourcing,
a pesar de varias experiencias positivas (caso
“Eastman Kodak con IBM” (3) en el año 1989), primordialmente basados en
lo aparentemente peligroso de delegar a un tercero el manejo, parcial o total,
del sistema de información (Information System) de la empresa. Estas dudas fueron en parte disipadas con
la inclusión en los contratos de las cláusulas como las que a continuación
explicaremos a título de ejemplo.
4.
Ventajas del “outsourcing”
Las
empresas han justificado sus decisiones de encarar proyectos de outsourcing
en diversos argumentos.
El outsourcing
puede facilitar la reestructuración corporativa, ya sea a través de escisiones,
fusiones y procesos de down-sizing.
El outsourcing
puede ser usado para reenfocar la estrategia de la compañía en su negocio
principal, o para acelerar la transición hacia la incorporación de nuevas
tecnologías como las plataformas cliente-servidor o la entrada dentro de nuevas
líneas de negocio, evitando la inercia demoradora de estructuras internas.
Puede
también ser útil par reducir costos o mejorar el control de costos a largo
plazo, especialmente en el ambiente operativo o para hacer impacto a corto
plazo en el flujo de caja y ganancias, en parte a través de la venta de activos
al outsourcer.
El outsourcing
puede permitir la reducción de gastos fijos y el acceso a superiores niveles de
management. Algunas compañías
desean evitar el reclutamiento de gente con especialización en determinadas
aplicaciones para luego interrumpir
esas relaciones al terminar los proyectos.
A
través de un proyecto de outsourcing las empresas podrían adquirir nueva
experiencia y sabiduría que resultaría imposible obtener en tiempo útil y de
una manera accesible. Podría facilitar
la migración de viejos sistemas propietarios, que implican un alto costo de
mantenimiento a sistemas abiertos más flexibles y confiables, independizándose
de un único proveedor de hardware.
El outsourcing
podría permitir a una compañía descargar sus actividades rutinarias de
mantenimiento y reasignar su personal de sistemas a roles de desarrollo o
descargarse de tareas de desarrollo y focalizar recursos limitados a la
operación de sistemas existentes.
Asimismo podría permitir el acceso a nuevas herramientas de desarrollo,
técnicas y metodologías, aumentando la productividad o mejorando el apoyo al
cliente o al usuario final.
5.
Conclusión
El outsourcing
es, sin lugar a dudas, una de las formas de contratación más novedosa de los
últimos cinco años. Las ventajas que
proporciona a quienes hacen uso de este contrato son significativas, tanto para
procesos de reingeniería, downsizing, como también para la concentración
del esfuerzo de las empresas en su negocio principal.
En
cuanto al outsourcing informático, el mismo es el más utilizado por las
compañías de todo el mundo, ya que de esta manera encomiendan a profesionales
capacitados en sistemas el desarrollo de un área que por lo general requiere de
mucha inversión en materia de recursos humanos, tiempo y dinero, que las
empresas no pueden ni quieren afrontar.
Por ello es importante tener muy en cuenta este nuevo tipo de
contratación, que por sus numerosas ventajas se ha popularizado entre las
empresas que han hecho el esfuerzo de modernizarse para adaptarse a las
exigencias de un mercado cada vez más competitivo.
(*) El término “outsourcing”
, es una palabra de origen norteamericano que está compuesta por las
palabras “out” (afuera o externa) y “source” (fuente), usándose el sufijo “ing” que sugiere una acción continuada.
En castellano si se quisiera dar una traducción literal, el
resultado sería el ridículo término de
“afuerafuenteando” , término por demás inaceptable.
Para suplir la ausencia de traducción en la jerga
informático-empresarial se utiliza el término
“tercerización” , que tampoco puede defenderse desde el purismo del
lenguaje.
(1) Definición del libro Information Systems Outsourcing, MARY C. LACITY / RUDY HIRSCHEM. John Wiley & Sons, 1993, New York – USA.
(2) Ob. citada.